viernes, 11 de agosto de 2017

Las canciones y su relación nuestro estado de anímico

En cierta ocasión, Friedrich Nietzsche mencionó que la vida sin la música sería un error, y es que todos prescindimos de este arte en un minuto definido, ya sea para poder, animarse positivamente, animar fiestas, realizar despedidas como las salidas del colegio, reflexionar, poder dormir, reír, hacer dormir a un niño, llorar, mientras se espera un bebé, mejorar momentos inmejorables y así una lista interminable de actividades más que tenemos en lo cotidiano de la vida.


La música existe en todas las lenguas, y cada vez se elaboran más técnicas para mejorar su calidad, haciendo instrumentos que emiten nuevos sonidos, ya sea de cuerda, de aire, o tecnológicos. Es tal la emoción que muchos grupos causan especies de cultos, tanto así que sus fans terminan tatuándose letras de sus canciones, los logos con los cuales se representas hasta incluso a las personas que conforman el grupo musical, no es raro ver a guitarristas, o vocalistas plasmados en la piel de jóvenes y no tan jóvenes también.


Esta especie de culto transforma a la música en un tipo de religión, muchas personas denominan a estas estrellas de la música Dioses o semidioses. La música cambia los estados de ánimo de las personas, es por eso que cuando se tiene pena es más posible que escuchemos música alegre como merengue, o pop. Otra veces cundo estamos enojados fomentamos ese sentimiento con música fuerte, en lo posible rock pesado, pero no por esto los vecinos deben sufrir las consecuencias, ya que ellos no tienen la culpa. Para esto siempre debemos preocuparnos de escuchar con las persianas enrollables hasta abajo, de este modo no habrán problemas. Otra opción es comprar cortinas rollers para mayor comodidad.

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